La Última Cima
He estado dando vueltas, durante los últimos tres días, a como escribir este post. No por el hecho de escribirlo, sino al hecho en si del mensaje.
Posiblemente querido lector de mi blog, puedas asustarte al leer este post. No es mi intención, pero, sin embargo, me gustaría que lo leyeses.
Hace cuatro años, por estas fechas, concretamente, el 27 de mayo de 2006, mi tercer hermano fue ordenado sacerdote en Roma. Algunos conocidos nos dieron la enhorabuena, sin embargo otros me dieron el pésame. Como les comenté en su día, ser hermano de un sacerdote no es una desgracia sino todo lo contrario, una bendición de Dios. Y no sólo porque haya celebrado la ceremonia de mi matrimonio, que también, o porque haya bautizado a algún sobrino, que también, sino por un sentido mucho más profundo: la alegría y la paz que se palpa en el ambiente cuando hablas con él, cuando está presente, en definitiva tener un hermano sacerdote, en estos tiempos que corren, no está bien visto, y menos, si cabe, cuando va vestido de negro; como si los “mod´s” no fuesen vestidos de negro.
Hace unos días, coincidiendo con esa misma fecha, otro amigo era ordenado sacerdote también en Roma. Su familia, a la que conozco desde los cuatro años, está muy feliz en estos momentos. A una de sus hermanas, cuñada mía, cuando le oyes hablar de su hermano se le iluminan los ojos, como a tantas madres, hermanos, amigos, que conozco que tienen la dicha de tener un sacerdote en su familia.
En estos tiempo que contemplamos, no está de moda hablar de los sacerdotes, debido sobretodo a que algunos de ellos, no han hecho las cosas bien en su vida, y, desde la prensa, desde la política y, sobretodo, desde un sector de la población cada vez menos respetuoso, se trata de meter en el mismo saco a todos los sacerdotes del mundo.
Hace un mes, un buen amigo, mientras manteníamos una animada conversación, me habló de Pablo Domínguez, un sacerdote, decano de la Facultad de Teología San Damaso, que falleció en febrero de 2009 cuando estaba de excursión en el Moncayo. Pablo, que había nacido en Madrid, se dedicó desde su infancia a hacer sonreir a todo aquel que pasase por su lado: al que iba en el metro, al que le insultaba, a quien le odiaba y a quien le quería.
Y Pablo, por encima de todo, por encima de su pasión por la montaña, por encima de si mismo, siempre trato de estar cerca de Dios, y conseguir, que todo aquel que pasase a su lado descubriese la maravilla de estar cerca de Dios.
Juan Manuel Cotelo, a quien conocí hace muchos años, aunque posiblemente él ni se acuerde, ha desarrollado su carrera profesional en el mundo del cine, primero como actor, en conocidas series españolas, y ha dirigido cuatro películas, El Sudor de los Ruiseñores (1998), Esto no es una ONG (2007), Corto Descafeinado (2007) y La Última Cima (2010).
La Última Cima nos habla sobre la vida de Pablo Domínguez y, en 80 minutos, desarrolla un semblante de la vida de un sacerdote: pero no uno de ficción, sino uno de carne y hueso, con testimonios vivos de quienes estuvieron en su vida.
No voy a contar mucho más de este documental, pero os aconsejo ir a verlo, sobretodo, a quienes tienen un concepto del sacerdocio equivocado, sobretodo, para quienes piensan que la Iglesia Católica es, simplemente, un grupo de gente que quiere enriquecerse a costa de los demás.
Inicio Película “La última cima” YA EN + 60 SALAS DE TODA ESPAÑA from infinitomasuno.org on Vimeo.
Solo una nota, finalmente, en catástrofes naturales como las de Haití, en situaciones difíciles para la economía mundial, en situaciones de paro extremo, como la que vivimos en España, actualmente, cuando se acaban los subsidios por desempleo, cuando un Estado o un Gobierno se desentiende de sus parados, de sus ciudadanos, etc, es cuando la Iglesia Católica, a través de muchas organizaciones como Cáritas y a través de muchos sacerdotes, ayuda a todos aquellos que pasan penurias.
Algunos sacerdotes católicos, por el mero hecho de enseñar la fe cristiana, tal y como mando Jesucristo, son perseguidos y asesinados en muchos lugares del mundo, como Pakistan, Afganistán o países islámicos. Y, sin embargo, se nos sigue pidiendo, por parte de las autoridades políticas que respetemos las tradiciones del Islam. El respeto se debe a todos aun cuando no estemos de acuerdo con sus creencias. Pero, debe ser un respeto mutuo.
Trailer Película “La última cima” YA EN + 60 SALAS DE TODA ESPAÑA from infinitomasuno.org on Vimeo.
Un año despues, de nuevo arriba
Los últimos doce meses han sido un tiempo de sufrimiento, de recuperación, de volver a tener las mismas sensaciones que antaño. Hace once meses, a primeros del mes de julio, Rafa hacia un parón en su meteórica carrera tenística.
Una lesión en las rodillas, el cansancio, los agobios por temas personales, posiblemente una mezcla de muchas causas, tuvieron como consecuencia la perdida del numero uno del tenis mundial, precedido de la eliminación en octavos de final del torneo de los cuatro mosqueteros, a manos del temido Sodherling, que luego sucumbió en la final con Roger Federer, que a su vez recogía el testigo del gran Rafa, para colocarse en el primer lugar del ranking ATP.
Han sido 11 meses de mucho trabajo, en los que su tío Toni, su manager Carlos Costa, su equipo, su familia y su novia, han conseguido devolver a Rafa la ilusión por competir, por ganar, por volver al sitio de donde nunca debió bajar.
Después de oir voces señalando que, posiblemente, Rafa no volvería al Olimpo, después de ver un comienzo de temporada memorable, no me cabe ninguna duda, el Rey de la tierra batida, no es que haya vuelto, es que lo ha hecho por la puerta grande.
Hoy, 7 de junio, once meses después, Rafael Nadal ha ganado por quinta vez el torneo de tierra por excelencia, Roland Garros, quedando solo por delante el gran Bjon Borg, por cierto también como Sodherling, que ayer comprobó, en sus carnes, que este Rafa Nadal no tienen nada que ver, con el de 2009 en octavos de Paris.
Rafa Nadal es el único tenista que ha ganado los tres Masters1000 de tierra batida (Montecarlo, Roma y Madrid) y después Roland Garros, entrando así por la puerta grande de los récords.
Ayer gano su séptimo Grand Slam, su torneo 40, su partido 202 o 203 en tierra batida, y como se pudo comprobar desde los cuartos con Almagro y las semis con el austriaco, la progresión de Nadal queda fuera de toda duda.
Ademas, por si fuera poco, Nadal no solo recupera el numero uno de la ATP, sino que, al no haber jugado los torneos desde ahora a octubre, no tiene que defender puntos, sino por el contrario ganarlos, lo que es un acicate para seguir arriba durante mucho tiempo.
Ahora llega Queens, Winbledom, la hierba, y es momento de ponerse muy arriba, de seguir batiendo récords.
Y lo de ayer fue solo el comienzo de una nueva etapa en la vida deportiva de Nadal.
En la final, disputada en la Philippe Chatrie, solo había un jugador; Soderling nunca entro en el partido, sobretodo porque Nadal maniato al sueco desde el principio sin dejar ni un resquicio al mínimo error, ni siquiera cuando el break estuvo a punto de decantarse del lado del escandinavo.
Rafael Nadal ha vuelto con esa pegada descomunal, y rozando la perfección en muchos de sus saques. No recordaba a Nadal metiendo tantos aces, con solo 16 errores no forzados, frente a los mas de 45 de su contrincante.
Con esa fuerza que despliega, junto a golpes tan suyos, y si las lesiones le respetan, parec que tendremos numero uno para un largo tiempo.
FELICIDADES CAMPEON










